Nuestra #ActitudCaminoAlSol la enfocamos en la frase que nos dice: «Aprende algo nuevo, por pequeño que sea, y deja que ese conocimiento expanda tu forma de ver el mundo». Aprender no significa llenar tu mente como quien mete objetos en una caja, sino dejar que lo que descubres transforme tu manera de pensar, actuar y sentir. Cada aprendizaje, por pequeño que parezca, abre una puerta a nuevas posibilidades. El error más común es creer que solo vale la pena aprender algo “útil” de inmediato. Pero muchas veces, lo que ahora parece irrelevante, mañana se convierte en la llave para resolver un problema, comprender a alguien o tomar una mejor decisión.
No siempre se aprende en un aula, leyendo un libro o escuchando a un experto. La vida entera es un maestro constante: una conversación inesperada, un error cometido, un viaje, una película, una tarea que nunca habías hecho. Si adoptas una actitud de observación y curiosidad, cualquier momento se convierte en una oportunidad para aprender. Cuando algo no sale como querías, en lugar de frustrarte, pregúntate: “¿Qué me está enseñando esto?”. Esa pregunta cambia la reacción automática por una búsqueda activa de sentido.
César Cordero, director de Dale Carnegie Dominicana, nos estuvo compartiendo el tema “Resiliencia: el motor invisible del liderazgo intencional”. En su intervención, destacó que la resiliencia no consiste en levantarse porque sea fácil, sino porque es necesario para alcanzar el propósito. Explicó cómo transformar las adversidades en aprendizajes que fortalecen la empatía y cómo mantener el rumbo a pesar de las circunstancias. Entre sus claves para cultivar esta capacidad, resaltó aceptar la adversidad como parte del camino, mantener la visión a largo plazo, rodearse de relaciones sólidas, practicar la autoconfianza desde pequeñas victorias y no perder el sentido del humor. Un recordatorio inspirador de que el liderazgo auténtico se forja en los momentos más retadores.
María José Rincón, doctora en Filología Hispánica y lexicógrafa, es miembro de número de la Academia Dominicana de la Lengua, donde ocupa el sillón Z, lo que le ha valido el sobrenombre de «Letra Zeta» en redes sociales. En esta ocasión, nos estuvo compartiendo el tema «Nuestros topónimos: una ventana a la historia de la lengua», una fascinante exploración sobre cómo los nombres de lugares narran la evolución cultural, histórica y lingüística de un territorio. Con su estilo claro y cercano, María José reveló la riqueza etimológica y las huellas de distintos pueblos y épocas que permanecen vivas en la geografía dominicana a través de sus topónimos.

