Nuestra #ActitudCaminoAlSol para este día, la enfocamos en la frase: “Haz que tus decisiones reflejen lo que realmente importa, no solo lo que es más fácil o rápido”. Cada día estamos frente a decisiones, grandes y pequeñas, que determinan el rumbo de nuestra vida. Muchas veces nos dejamos guiar por la comodidad, la rapidez o la facilidad, sin detenernos a pensar si esas elecciones reflejan lo que realmente valoramos. Sin embargo, nuestras decisiones son mucho más que actos aislados: son una extensión de quienes somos y de lo que apreciamos en la vida. Al aprender a alinear nuestras acciones con nuestros valores, comenzamos a vivir con coherencia, claridad y propósito.
Antes de tomar una decisión, es fundamental conocer qué es lo que realmente importa para ti. Los valores son brújulas internas que guían nuestras elecciones, más allá de lo que otros esperan o de lo que parece conveniente en el momento. Honestidad, respeto, empatía, responsabilidad o creatividad son ejemplos de valores que, cuando los reconocemos y priorizamos, nos ayudan a decidir de manera consciente. Prestar atención a nuestros valores significa darle voz a aquello que define nuestra esencia, en lugar de dejarnos arrastrar por hábitos, presiones externas o soluciones rápidas.
Richard Douglas, actor y productor dominicano, en su segmento “Mi Opinión Personal”, recomienda la película “The House of Dynamite”, dirigida por Adam William Cahill. Este thriller de acción y suspenso sigue a un grupo de criminales que, tras un robo fallido, se refugian en una misteriosa casa donde nada es lo que parece. A medida que la tensión aumenta, la desconfianza y los secretos personales los conducen a un explosivo desenlace. Protagonizada por Desi Banks, Mickey Rourke y Kendrick Cross, la cinta combina giros inesperados con una atmósfera cargada de adrenalina y drama psicológico.
Joselyn Calderón, profesora y facilitadora con maestría en educación superior y valores humanos, junto a Jaime Marizán, psicólogo y coordinador de diplomados en educación en valores humanos, presentan el Programa Sathya Sai de Educación en Valores Humanos. Este sistema educativo laico se centra en el desarrollo integral de niñas y niños, promoviendo los cinco niveles de la personalidad —intelectual, físico, intuicional, emocional y espiritual— y fomentando los valores fundamentales de verdad, rectitud, paz, amor y no-violencia, con el objetivo de formar individuos íntegros y conscientes en su vida personal y social.

