María Elena Asuad, psicóloga y psicoterapeuta formada en la UNAM, nos invita a reflexionar sobre el proceso de transformación humana a través de la poderosa analogía “De oruga a mariposa”, una metáfora que explica cómo los cambios profundos —aunque incómodos, dolorosos o confusos— son etapas necesarias para el crecimiento personal; así como la oruga debe detenerse, disolverse y atravesar un aparente caos dentro del capullo para convertirse en mariposa, los seres humanos también necesitan atravesar crisis, soltar viejas identidades y resignificar experiencias para emerger con mayor consciencia, fortaleza y autenticidad, entendiendo que el verdadero cambio no es inmediato ni superficial, sino un proceso interno que requiere tiempo, paciencia y compasión con uno mismo.

