Néstor Estévez, facilitador de procesos comunicacionales y generador de valor en las relaciones entre organizaciones y sus públicos, nos comparte su reflexión “Crónica de un compartir”, un relato que trasciende el simple encuentro social para convertirse en espacio de conciencia. Lo que pudo ser solo una reunión amena —con risas, música, recuerdos y buena compañía— terminó dejando algo más profundo: valor compartido. Entre conversaciones espontáneas surgió un tema tan cotidiano como revelador: la sensación constante de que “no me rinde el día” y que vivimos corriendo sin llegar a nada. Esa inquietud colectiva nos llevó a conectar con las ideas de Byung-Chul Han en su obra El aroma del tiempo, donde se reflexiona sobre la aceleración de la vida moderna y la pérdida de pausas significativas. Así, la noche dejó de ser solo un compartir agradable para convertirse en una invitación a repensar cómo habitamos el tiempo y, sobre todo, cómo decidimos compartirlo.

