Acampadas en República Dominicana

Por Milka Hernández

Acampar es la oportunidad de vivir una experiencia de viaje diferente, en entornos naturales en donde la flora y la fauna se convierten en cómplices de momentos memorables.

La República Dominicana, líder en desarrollo turístico y de llegada de visitantes en la región del Caribe, se ha destacado por años por su especial oferta de hoteles de lujo y todo incluido, sin embargo, un nuevo modelo de negocio sorprende en los últimos dos años, el de las acampadas, con un crecimiento vertiginoso y opciones realmente innovadoras.

De norte a sur, de este a oeste, nos vamos encontrando con lugares de ensueño para acampar, con oportunidades para todo tipo de presupuestos, desde los que apuestan por una aventura basada en el contacto básico con la naturaleza, hasta quienes se inclinan por el glamour y bienestar bajo tiendas de campaña.

La línea noroeste ofrece en Montecrisiti, a través de Soraya & Leonardo Tours, la opción de Isla Cabra en donde el camping se complementa con paseos entre manglares, chapuzones en la piscina natural, visita a los cayos Siete Hermanos en donde, además, podrán disfrutar del avistamiento de aves y baños en las aguas cristalinas de las playas que les rodean.

Puerto Plata, la novia del Atlántico, seduce con el matrimonio perfecto entre la naturaleza y las acampadas, por ejemplo, en Yasica, la finca Papirucho organiza excursiones por el río Sonador, caminatas y la experiencia de descansar en su maravilloso entorno.

Cabarete, capital de los deportes acuáticos, nos presenta una inmersión muy especial, la de Green Land Bubble Glamping, quienes invitan a un estilo diferente, en donde cuentan con spa, opciones para pescar, y los llamados veranos familiares en donde podrán ir con sus niños y darles la oportunidad de interactuar con animales de granja, cine bajo las estrellas, fogatas, excursiones en paddle board por el río Yasica, y deleitarse con sus desayunos y cenas que han sido creados para conectarnos de una forma u otra con los cinco sentidos.

La heroica provincia de Santiago, ubicada entre las cordilleras central y septentrional, ya cuenta con opciones como Perla Negra Ecolodge quienes además de tener la primera villa – furgón del país, posee casas de campaña con vistas exquisitas.  Los visitantes de este lugar pueden complementar su visita con excursiones a los apiarios rurales de la zona, las ruinas de Jacagua (del primer Santiago de América), y las minas de Ámbar.

Así mismo, Tent Mirador nos abre las puertas a vivir el mundo campista con un alto sentido de sostenibilidad, en donde la naturaleza viva se hace cómplice de un escenario espectacular, con vistas para respirar otro aire, para salir de la rutina.

En Espaillat, la comunidad de Jamao al Norte propone acampadas en el entorno de la confluencia de los ríos Yasica y Jamao, en donde son atendidos por comunitarios y guías locales les acompañan en paseos a lugares como Caño de Arroyo Frío, rappel en Hongo Mágico, Kayak por los ríos, canyoning en Cola de Pato, Senderos Los Tinajones así como Las Caobas.  Tubbing y paseos a caballos son otras de las propuestas que ofrecen al visitante.

San José de Ocoa, la más joven de las provincias dominicanas, emerge como destino ecoturístico en donde Arawakos, Rancho La Vereda y La Bocaina Glamping, invitan a tres modalidades diferentes, que convergen por la hermosa naturaleza que les rodea, sus frescas temperaturas y la oportunidad de interactuar con senderos de café, deleitarse con la gastronomía local o simplemente desconectar de la monotonía para reconectarse con la esencia de la vida.

Entre San Cristóbal y la provincia Peravia nos encontramos con la presa de Valdesia, en donde ya podemos encontrar lugares como Bella Vista Bar Restaurant, quienes ofrecen la opción de realizar camping a orillas de la presa.  Salir de aventureros por sus senderos o simplemente tirar la carnada hasta esperar enganchar un pez o más, es parte la propuesta que les ofrecen a sus visitantes.

La provincia de Azua nos espera con lugares muy especiales, desde Guayabal, en donde los senderistas pueden acampar a orilla de aguas termales, hasta Barreras, en donde Altos de La Caobita dispone de un eco hotel acompañado de casas de campaña para quienes buscan una estancia diferente.  El free camping en las orillas de Playa Blanca, El Barco y otras tantas, también es organizado de manera frecuente por grupos de aventureros que al igual que Hernán Cortés, en sus tiempos, no dudan de deleitarse con la belleza de la primera Compostela de América.

Barahona, la perla del sur, ofrece también opciones para este tipo de desconexión, tanto en el entorno del Balneario la Plaza en donde se puede hacer el free camping, así como aprovechar el paisaje de la Sierra de Bahoruco, justo en el monumento natural Miguel Domingo Fuertes, en la comunidad de Cortico, Polo, donde el Centro ecoturístico para el Estudio del Bahoruco Oriental (CEEBAO) cuenta con facilidades para los visitantes que practican este tipo de estancias. Una vez en estos lugares es recomendable conocer sus balnearios como Mata de Maíz, fincas de café de Polo y las comunidades del entorno.

Pedernales, aquí inició el boom del glamping con la Cueva del Águila Ecolodge y Ecos del Mar Natural Lodge, ambos ubicados en la playa de Cabo Rojo.  Acampar en estos dos exquisitos lugares nos invitan a deleitarnos con hermosas noches y madrugadas, en donde el cielo se convierte en una gran pantalla cinematográfica a través de la cual se proyectan estrellas, planetas, hasta la vía láctea, como si nos encontráramos en otra dimensión.  Al amanecer, luego de un desayuno de esos especiales que ambos lugares sirven, las rutas con los guías locales nos llevan a Bahía de las Aguilas, Hoyo de Pelempito, Pozos de Romeo, así como a los ríos Pedernales y Mulito.

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