“Las vacaciones descontrolan todo lo que es la casa. Es un tiempo para una reingeniería a nivel de la casa. Hay alternativas para reorganizar: campamentos, viajes, visitas. La vida debe seguir normal, porque lo que cambia es la actividad de los muchachos. No se deben olvidar los principios, los valores que se han inculcado, hasta la disciplina, eso no cambia, lo único que cambia es que van hacer los muchachos”